Reconocen valor histórico y arquitectónico del Edificio “A” de la EPD-UJED
Por: - 4 de octubre, 2026
- Develan Placa del Observatorio Arquitectónico FCARM en inmueble diseñado por Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca
La Escuela Preparatoria Diurna de la Universidad Juárez del Estado de Durango (EPD-UJED) fue sede de la develación de la Placa del Observatorio Arquitectónico de la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana (FCARM), colocada en el Edificio “A”, inmueble construido en 1958 y considerado parte del patrimonio de la arquitectura moderna de Durango.
Durante el acto, el director de la EPD-UJED, Javier Rodríguez Juárez, destacó la importancia de conservar los espacios que forman parte de la historia y la cultura de la sociedad duranguense, al señalar que el patrimonio arquitectónico constituye también un elemento de identidad colectiva.
Ante autoridades, representantes de colegios de arquitectos, profesionales de la arquitectura, docentes, estudiantes e invitados especiales, señaló que el inmueble que actualmente alberga a la Preparatoria Diurna no es únicamente un espacio destinado a la educación, sino también un edificio vinculado con la formación de generaciones de jóvenes.
En este sentido, destacó que conservar un inmueble con características históricas y arquitectónicas permite preservar parte de la historia de Durango y mantener presente la memoria de quienes han desarrollado en él su formación.
El Edificio “A” fue diseñado por los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca y construido en 1958. La colocación de la placa constituye un reconocimiento a esta obra, considerada parte de la arquitectura moderna de la entidad.
Rodríguez Juárez también recordó la trayectoria de Pedro Ramírez Vázquez, uno de los principales exponentes de la arquitectura mexicana, cuya obra incluye proyectos como el Museo Nacional de Antropología, el Museo de Arte Moderno, la Basílica de Guadalupe y el Estadio Azteca.
Destacó que la obra de Ramírez Vázquez muestra cómo la arquitectura puede trascender su función y adquirir una dimensión social, cultural y educativa, al formar parte de la vida cotidiana y de la memoria colectiva.