FAMEN-UJED honra la memoria de sus docentes con altar de muertos, exhibición de catrinas y reconocimientos póstumos

Por: Comunicación Social - 5 de noviembre, 2026

La Facultad de Medicina y Nutrición (FAMEN) de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) conmemoró el Día de Muertos con un altar dedicado a la memoria de tres destacados docentes universitarios: Miguel Arturo Reyes Romero, Martha Angélica Quintanar Escorza y Blanca Azalia Luján García, quienes dejaron una huella en la formación académica, la investigación y la vida universitaria.

El altar fue elaborado por estudiantes del segundo semestre, grupo A, de la carrera de Medicina, como un espacio de recuerdo y reconocimiento a la trayectoria de los académicos. La jornada también incluyó una exhibición de catrinas y la entrega de reconocimientos póstumos, en presencia de familiares, autoridades universitarias, docentes y estudiantes.

Durante el acto, la directora de la FAMEN, Ma. del Carmen Rojas García, agradeció a los familiares por permitir que la comunidad universitaria rindiera este homenaje y compartiera recuerdos de quienes formaron parte fundamental de la Facultad. Destacó que, además de sus aportaciones académicas y científicas, los tres docentes dejaron una profunda huella humana y profesional en sus compañeros y estudiantes.

Señaló que su legado permanece en los médicos, nutriólogos, investigadores y demás profesionistas que tuvieron la oportunidad de aprender de ellos, así como en los proyectos y aportaciones que desarrollaron a lo largo de su trayectoria. También destacó que la memoria de quienes dejan huella permanece viva a través del reconocimiento de su comunidad.

Como parte del homenaje, se compartieron semblanzas y experiencias de quienes convivieron con los académicos. Estudiantes participaron con recuerdos y anécdotas sobre sus enseñanzas, así como con la semblanza de los tres homenajeados, quienes dedicaron su vida a la docencia, la investigación científica y la formación de profesionales de la medicina.

Con esta conmemoración, la FAMEN mantiene viva la memoria de quienes contribuyeron a su desarrollo y ofreció a su comunidad un espacio para reconocer su legado, en el marco de una de las tradiciones más representativas de México.